20 / 11 / 2017

suscríbete: Entradas | Comentarios

share this article on delicious Comparte este artículo en Facebook Comparte este artículo en Twitter Comparte este artículo en Linkedin

Las funciones ejecutivas del cerebro en el TDAH

0 comentarios

FUNCIONES EJECUTIVAS DEL CEREBRO Y TDAH TERRASSA BARCELONAEl TDAH es más que un trastorno de atención; es también un trastorno del sistema ejecutivo del cerebro.

Las funciones ejecutivas son las capacidades mentales que permiten a la persona controlar su propio comportamiento, anticipar el posible futuro y, a la vez, preparar y dirigir su conducta hacia la consecución de su plan o tarea.

El sistema ejecutivo permite controlar y regular la conducta en el presente y prepara a la persona en la elaboración de intervenciones posteriores mediante la autovaloración de las posibles consecuencias derivadas de escoger uno u otro comportamiento.

El TDAH interviene interfiriendo negativamente este sistema ejecutivo en la capacidad de la persona de anticipar y prepararse para sucesos futuros y para orientar su conducta hacia éstos.

Esta teoría sobre la disfunción de las funciones ejecutivas en las personas con TDAH ayuda a obtener algunas explicaciones a muchas de sus conductas.

El déficit en la autorregulación de las emociones, es una de las funciones ejecutivas implicadas y afecta directamente uno de los elementos decisivos en el tratamiento: la autoestima del niño con TDAH.

Barkley distingue las siguientes funciones ejecutivas afectadas por el TDAH:

1. Memoria de trabajo no verbal: dificultades en la representación y manipulación de la información, déficits en la anticipación de acciones futuras y problemas en el manejo de los tiempos.

2. Memoria de trabajo verbal o internalitzación  del habla: capacidad de reflexión interferida, dificultades con las normas o conductas regladas, dificultades en la solución de problemas, déficits de comprensión lectora y retraso en el razonamiento moral.

3. Autoregulación de las emociones / motivación / activación: expresión afectiva desproporcionada delante de estímulos del medio, dificultades para percibir la perspectiva social en los sucesos y déficits en la auto-regulación de la motivación.

4. Reconstitución: dificultades en los procesos de análisis y síntesis de la conducta, retraso en la capacidad para imitar / simular conductas, menor diversidad de estrategias conductuales para conseguir objetivos y dificultades para crear y aplicar reglas.

Por tanto, el modelo de Barkley de déficits en la inhibición conductual es un modelo teórico que trata de explicar la sintomatología que presentan las personas con TDAH y se enmarca dentro de los llamados modelos cognitivos, proponiendo la dificultad para inhibir o retardar una respuesta como el déficit central del trastorno.

Si te ha gustado este artículo, te pueden interesar estos:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− 2 = cinco

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>