22 / 09 / 2017

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La formación del apego

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LA FORMACIÓN DEL APEGOEl apego es un proceso. Se tienen que dar tres condiciones mínimas para que se desarrolle:

1. Que se den capacidades innatas del niño.

2. Que se den ciertos logros cognitivos en el niño.

3. Que se den formas privilegiadas de interacción a partir de las pautas innatas del niño.

1. CAPACIDADES INNATAS DEL NIÑO

a. Los reflejos (prensión, succión, de abrazo,…) favorecen la interacción y el contacto físico y además la ejercitación de esos reflejos proporciona al bebe información sobre el mundo que le rodea. Esa información va a ser la base de su reconocimiento posterior.

b. La capacidad de alerta respondiente: todos los bebés lo presentan. Aumenta con la edad. Se sabe que esta capacidad está disminuida en los niños con deficiencias sensoriales o en los niños de madres drogodependientes.

c. Las capacidades perceptivas. Cuando el niño nace estas capacidades no están desarrolladas del todo y es necesario que maduren para que el niño empiece a discriminar unas personas de otras. Esa discriminación va a venir favorecida por esa “orientación preferente e innata que tienen los niños hacia los estímulos sociales” frente a fuentes de estimulación no social (una voz ante un sonajero).

d. Capacidad de aprendizaje y memoria. Estas dos capacidades las tenemos desde el nacimiento y nos permiten: – La sincronización interactiva (si el niño llora la madre le habla). – El desarrollo de expectativas respecto a las figuras de apego. – El establecimiento de recuerdos sobre la relación. – La construcción de los modelos internos de relación. – Los ritmos innatos de interacción predeterminados biológicamente y que facilitan el inicio de la sincronización. – El reconocimiento de emociones básicas (llanto, sonrisa,…).

2. QUE SE DEN CIERTOS LOGROS COGNITIVOS EN EL NIÑO

a. Autoconciencia: el recién nacido inicialmente se encuentra en un estado de indiferenciación que no le permite reconocerse como un ente independiente y separado de lo que le rodea.

b. Descentración: comienza a desarrollarse a partir de los 3-4 meses. Todo recién nacido se encuentra muy focalizado hacia si mismo y sus necesidades, por lo que es necesario que descentre su atención de si para que se centre más en lo que le rodea. Coincide con las reacciones circulares secundarias de Piaget y finaliza entre los 6 y 7 años.

c. Discriminación de la figura de apego respecto a los demás (a partir de los 3 meses aproximadamente). Factores claves serán la percepción y la memoria.

d. Comportamiento activo e intencional en la interacción (a partir de los 4 meses) cuando el niño dirige sus acciones hacia objetos externos.

e. Emergencia, desarrollo y consolidación del concepto de permanencia de las personas. Según Piaget se consigue a lo largo de todo el periodo sensorio-motriz. Otros autores demuestran que antes del primer año de vida se logra totalmente la permanencia.

g. Autoconciencia emocional: hace referencia a la conciencia de que las emociones forman parte del interior de uno mismo y la valoración que se hace de la calidad de esas emociones. Empieza a producirse en torno a los 8-9 meses.

h. Capacidad representativa (desde los 9 meses). Necesaria para construir una imagen mental de si mismo y de los demás y de la figura de apego. Para Piaget se adquiere en torno a los 18 meses. Meltzoff plantea la posibilidad de que la imitación diferida se de a partir de los 9 meses.

i. Formación de un modelo mental de la relación (entre los 9-12 meses). Es el comportamiento del apego que requiere la noción de permanencia de la persona, un nivel del desarrollo de la capacidad memorística adecuada y la instauración de la capacidad representativa. Es importante en el desarrollo de la comunicación verbal ya que puede facilitar o complicar el proceso de formación del modelo. Lo facilita si la actuación conductual de los padres es acorde con sus manifestaciones verbales. Lo complica si la actuación conductual parental difiere de sus manifestaciones verbales, si hay contradicción entre lo que dice y lo que hace.

3. QUE SE DEN FORMAS PRIVILEGIADAS DE INTERACCIÓN

Formas de interacción privilegiadas con personas que suelen pertenecer a la familia del niño y especialmente la madre.

Características de la interacción:

• Rítmicas: ritmos de atención-desatención, actividad-pasividad que estarán biológicamente condicionadas que hace que la conducta del niño pueda ser anticipada por los cuidadores, facilitando así la interacción con él. Los adultos se irán adaptando a esas prioridades: Ej. succión-interacción, no succión-le habla.

• Asimétricas: es el adulto el que se adaptará a los ritmos biológicos del niño.

• Especiales: por su grado de intimidad (Ej. contacto, proximidad física, …) y por el lenguaje que se emplea en estas interacciones, siendo desformalizado (discriminativos, frases cortas, entonación = habla maternal, gestos exagerados).
Las interacciones están en continuo cambio: porque van adaptándose a los logros y capacidades del niño y a las características del adulto.

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