15 / 12 / 2017

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Recomendaciones para incrementar la concentración

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RECOMENDACIONES PARA MEJORAR LA ATENCIÓNHe aquí­ algunas recomendaciones que pueden ser útiles para incrementar tu nivel de concentración:

Vigila los distractores internos y externos

Los principales enemigos de la concentración son los distractores internos y externos, que disminuyen tu grado de atención y terminan alejándola del estudio. Diseña actitudes para combatirlos, cualesquiera que sean sus causas, y procura que tu mente no tenga que dividirse para atender al mismo tiempo a dos tareas diferentes. “- Ahora toca esto”, puede ser una buena auto-instrucción.

Planifica tu tiempo

Planifica tus horas de estudio y de descanso. No estudies varias horas continuadas, porque conseguirás fatigar tu cuerpo y tu mente, y pronto disminuirá tu nivel de atención. Tras cada hora de estudio (La Sesión de Estudio) descansa durante el tiempo que consideres prudencial. Controla los horarios y descansos. Así darás tiempo a tus neuronas a que descansen y se recuperen para estar listas de nuevo para reemprender el estudio.

Cuidado con las posturas de estudio

No adoptes una postura de estudio excesivamente cómoda, pues al poco tiempo tus ojos estarán fijos en el libro y tu mente en otro sitio. Adopta la postura recomendada y aplica técnicas que te mantienen en actividad. Estas técnicas hacen que adoptes un actitud vivencial con respecto al tema y dan sentido a tu conducta. Con ello incrementar tu motivación y te mantendrá alerta y concentrado durante mucho tiempo.

Mantén una concentración “relajada”

Mantén el adecuado grado de tensión psicofísica: concentración relajada. Un exceso de tensión te excitaría, te pondría nervioso e inquieto y sería perjudicial para lograr mantenerte concentrado. Un exceso de relajación te produciría somnolencia, uno de los peores enemigos de la concentración.

Optimiza tu espacio de estudio.

Procura que la habitación de estudio tenga las condiciones adecuadas, y aleja de tu vista todo cuanto pueda distraerte: fotos, recortes, revistas, periódicos, recuerdos, teléfono, televisión, etc.

Siempre la misma habitación de estudio

Usa, si es posible, siempre la misma habitación y los mismos horarios de estudio. Se creará en ti una especie de reflejo condicionado y, cuando a la hora marcada te acerques a ella, te sentirás invitado al estudio. Poco será entonces el esfuerzo que hayas de realizar para comenzar a estudiar y adquirir pronto el nivel de concentración adecuado.

Resuelve tus problemas personales antes de ponerte a estudiar

Procura resolver previamente tus problemas personales y tus otras tareas, ya que la tarea inacabada causa preocupación y fija o absorbe tu atención, por lo que se producirán interferencias en tu concentración. Si no te es posible resolverlos antes, anótalos y fija un momento en que ocuparte de ellos, así te sentirás más tranquilo y podrás concentrarte mejor. A veces, los problemas y conflictos son tan importantes que no hay forma que dejen de preocuparte, aún habiendo tomado las anteriores precauciones. Tendrás que intentar concentrarte, a pesar de ese inconveniente. Lo lógico es que tu nivel de concentración, en esos casos, sea inferior al habitual; pero, conforme pasa el tiempo y vayas resolviendo tus problemas, notarás cómo logras la concentración deseada.

Cuidado con la monotonía

La monotonía es uno de los peores enemigos de la concentración, elimínala introduciendo amenidad en tus horas de estudio. Cambia de actividad, dedica parte del tiempo a leer y subrayar, parte a esquematizar, a realizar el trabajo, a ordenar y a revisar los apuntes, etc. También puedes cambiar de asignatura para dar a tu mente el estímulo necesario para mantenerse atenta.

Recompensa tu concentración otorgándote un premio

Recompensa tu concentración en el estudio otorgándote un premio durante los descansos. Toma alguna bebida, un caramelo, ve al servicio, sal a respirar aire fresco, etc. Si condiciones la satisfacción de tus apetencias al mantenimiento de un nivel de concentración y de un tiempo de dicado al estudio, pronto comprobarás que es fácil auto-motivarte y estudiar lo deseado. No recompenses la baja concentración, el aburrimiento y el nerviosismo dejando de estudiar y saliendo a estirar las piernas o a tomar algo, porque se creará un reflejo condicionado y tenderás en lo sucesivo a desmotivarte y desconcentrarte. Utiliza la recompensa sólo cundo hayas terminado una tarea o una sesión de estudio, así te sentirás más motivado para seguir hasta terminarla.

Procura despertar tu interés por los temas de estudio

Procura que despierte tu interés por los temas que has de estudiar. Si éstos dejan de ser una penosa obligación y los contemplas desde su futura utilidad o como satisfacción de la curiosidad, tu concentración durante la lectura y estudio está asegurada.

Al inicio de la sesión de estudio cuesta más concentrarse

Es normal. La curva de la concentración durante los primeros minutos es baja; luego llega a su grado máximo y, finalmente, decae y causa la fatiga. Para lograr cuanto antes el grado de concentración inicial deseado, debes hacer un esfuerzo inicial superior y puedes recurrir, también, a las técnicas de concentración.

Procura relajarte a través de algunas técnicas 

Procura relajarte a través de algunas delas técnicas expuestas, así conseguirás tener siempre los ritmos de tu cuerpo y de tu mente en el nivel deseado. Cuanto más relajado te encuentres, más fácil te resultará concentrarte.

Ensaya algún ejercicio de concentración mental

a) ensaya y practica una respiración correcta, lenta y profunda.

b) imagina un paseo por un lugar agradable y relajante. Imagina un paseo por el parque, contempla el riachuelo, los patos, los árboles, el camino que conduce al estanque, etc.

c) o imagina una figura geométrica, por ejemplo, un triángulo equilátero con un ángulo arriba y dos abajo. Recorre con tu mente sus tres lados, imagínate el triángulo introducido en un círculo, borra el círculo de tu imaginación, concéntrate de nuevo en el triángulo y recorre sus lados, encoge los lados del triángulo hasta reducirlos a un punto central. Despierta, seguro que te has relajado, has conseguido centrar tu mente y la has alejado de los distractores que la atraían.

Después de ensayar estas u otras técnicas de concentración, en las que has invertido pocos minutos, te encontrarás más preparado para comenzar o reanudar tus estudios y llegar en poco tiempo al grado de concentración en los mismos que deseabas conseguir.

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