17 / 08 / 2017

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¿Qué hacer ante la adicción al móvil?

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Mirar los estados, comprobar la actividad de otros usuarios, responder a mensajes, o utilizar cualquiera de las posibilidades que ofrecen estas plataformas, puede llevar, inevitablemente, a elaborar conjeturas, suposiciones e hipótesis respecto de la realidad con la que  el adolescente o adulto interactúa. Terreno de la imaginación y el deseo en el que los adolescentes (y adultos) se sienten especialmente cómodos. Es lo que algunos autores llaman “distancia artificial”.

Es en este terreno, el de las hipótesis y las suposiciones, donde se dan los mayores malentendidos y problemas. Fundamentalmente, porque se pierde la visión del contexto para decodificar correctamente el mensaje. Además, la facilidad de comprobar el estado de los perfiles y la entrada de notificaciones continua, crea la necesidad de comprobar continuamente el estado del móvil. Es lo que algunos autores llaman “hiperenlace dependencia” o “falsa búsqueda” y origina cuadros de ansiedad y estados de alerta permanente al móvil.

Los emoticonos, la foto del estado y la propia narración, tendrían otro significado en un “cara a cara”. Por lo tanto, sólo genera una “complicidad y confianza” que no existe en nuestra relación en la vida real y, mal usados, sólo consiguen intranquilidad y ansiedad; distanciándonos de la comunicación real y presencial. Los padres debemos educar a nuestros hijos para que valoren la dimensión real y compleja de la comunicación entre las personas. Hay que hablar más y mejor con los hijos.

Es fácil encontrar a nuestros adolescentes con más de una pantalla abierta simultáneamente, mientras contestan mensajes por el móvil, están conectados a una red social y están viendo la TV. Esta simultaneidad indica “hiperenlace dependencia” y debe ser tratada. El adolescente se resistirá y dirá que ” -Todos mis compañeros lo hacen”, pero los padres deben mostrar de forma asertiva los límites de lo razonable: “- Si, pero que tus compañeros lo hagan no justifica que tú también lo hagas”.

Identificar si la persona que sufre esta adicción tiene otros problemas psicológicos de comunicación o dependencia emocional u otras adicciones, ayudará a establecer un plan de deshabituación correcto.

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