23 / 07 / 2017

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Trastornos psicosomáticos en la infancia

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TRASTORNOS PSICOSOMÁTICOSLos trastornos psicosomáticos (o somatomorfos) en la infancia son aquellos que, teniendo una base psicológica, producen alteraciones fisiológicas e incluso corporales. En algunas ocasiones, ante determinados acontecimientos cotidianos que causan estrés, el organismo reacciona produciendo una enfermedad física. Al igual que existe cierta predisposición a desarrollar unas dolencias frente a otras, debido a que cada persona tiene determinados órganos que son más vulnerables (órganos diana), también hay una tendencia biológica a desarrollar enfermedades físicas de origen psicosomático.

En la mayoría de las ocasiones no existe una alteración orgánica identificable que justifique el trastorno, de ahí que mucha gente se pregunte si el afectado estará fingiendo los síntomas o serán reales. No hay que confundir un trastorno psicosomático con el fingimiento de una enfermedad para evitar algunos acontecimientos negativos o bien obtener ciertas recompensas. En ocasiones, los niños obtienen unas ganancias secundarias al estar enfermo; por ejemplo, mayor atención o no ir al colegio.

Algunos trastornos psicosomáticos tienden a surgir en edades específicas, ya que están relacionados con la maduración del funcionamiento de determinados órganos y con el desarrollo psicológico.

Entre las manifestaciones psicosomáticas más típicas en la infancia encontramos la dermatitis, el acné, la urticaria, el asma, la gastritis, el colon irritable, las cefáleas y las migrañas.

Los principales tipos de trastornos psicosomáticos son:

El Trastorno de Conversión: El niño transforma un problema psicológico en un síntoma físico; por ejemplo, parece que no puede mover el brazo, que no oye, que no ve, que tiene dificultad para tragar o afonía. Incluso pueden aparecer síntomas que simulan un ataque epiléptico.

El Trastorno de Somatización. Es similar al de conversión, pero el pequeño desarrolla muchos síntomas que son más imprecisos; por ejemplo, dolor de cabeza, de abdomen, naúseas y vómitos.

La Hipocondría. El niño se preocupa por funciones corporales, como el latido del corazón, la digestión o el sudor, y teme sufrir alguna enfermedad grave o se convence de que la padece cuando realmente está sano.

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