19 / 11 / 2017

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Aumentar la autoestima de los adolescentes

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1) Enseñarle a darse cuenta de sus emociones y sentimientos. El pensamiento dirige la emoción.

Así como nos representamos la realidad, así la sentimos. El diálogo interior que mantenemos es el responsable de nuestros sentimientos y emociones. Y las emociones a veces nos pueden impedir actuar usando la razón. Debemos enseñar a los adolescentes a ser conscientes de sus emociones, de su diálogo interior. El problema muchas veces es que ni los propios padres saben ponerles nombre a sus propias emociones.

2) Descubrir sus cualidades

Nosotros vemos las buenas cualidades de los chicos y en cambio ellos mismos a veces no se dan cuenta de estas cualidades, tal vez porque nunca se han parado a pensar en ello. Son muchos los que creen que siempre hacen las cosas mal. Debemos hacer que valoren todas las cosas que saben hacer bien, darles la oportunidad de ponerlas en práctica, y estimularlos para adquirir nuevas habilidades.

3) Decir cosas agradables de nosotros mismos

Si estamos satisfechos y orgullosos de algo, no es malo que nos lo digamos a nosotros mismos, así reforzamos nuestra autoestima. Si el chico ve que nosotros lo hacemos, aprenderá a hacerlo él también, por imitación, de forma vicaria. Este ejercicio fomenta la educación del diálogo interior, fuertemente relacionado con las autoinstrucciones. Elementos básicos para el autocontrol.

4) Mejorar su imagen personal

La apariencia personal es importante para estar a gusto con uno mismo. No debemos valorar a las personas por su apariencia física, es cierto, pero eso tampoco quiere decir que tengamos que descuidar nuestra imagen. Hay que enseñarles normas sobre higiene personal, limpieza, vestido y aspecto exterior, explicándoles como una buena imagen puede mejorar las relaciones sociales con los demás.

Durante la adolescencia las glándulas sudoríparas se vuelven más activas, y la composición del sudor es diferente a la de un niño pequeño, por lo que el sudor empieza a oler. Es importante, en este momento, acostumbrarlos a ducharse diariamente, así como a limpiarse a fondo la cara para evitar al máximo la aparición del acné.

5) Mejorar los comportamientos

Mejorando el comportamiento también puede mejorar la relación con otras personas, lo que lo hará sentir más a gusto y fomentará su prosocialidad.

6) Aceptar a todos tal cual son

Cada uno de nosotros es diferente de los otros. Podemos ser altos o bajos, guapos o feos, barrigones o delgados, tranquilos o nerviosos, muy inteligentes o poco. Cada uno tiene su manera de ser, y debemos aceptarla. Debemos educar a nuestros hijos para ver en la diferencia la diversidad y el enriquecimiento, de las personas y las culturas.

7) Ayudarle a tolerar frustraciones

Debemos razonar con nuestros hijos que no siempre conseguimos lo que queremos  y que esto no debe ser motivo de infelicidad ni de alteración de nuestro ánimo o comportamiento. Debemos aceptar, ellos y nosotros, el desánimo (es natural frustrarse, incluso sano), pero tampoco “deprimirse” si no consigue algo que deseaba. Debemos enseñarles a aplazar la recompensa y a tolerar la frustración y ser racionales y asertivos respecto de sus expectativas.

8) Enseñarle a sentirse orgullosos de sus éxitos

La satisfacción por uno mismo y por los propios éxitos aumenta la autoestima. Expresando estos sentimientos de valía personal el adolescente puede sentirse más seguro de sí mismo, y esto favorecerá que haga amigos con más facilidad.

9) Elogiar y NO ridiculizar

  • A esta edad necesita que se le reconozcan las pequeñas cosas que hace diariamente y que, a veces, nos pasan desapercibidas a los adultos. Tenemos la costumbre de fijarnos más en lo que hacen mal y no en lo que hacen bien.

Sin embargo, debemos evitar el elogio excesivo. El elogio debe ser sincero, sin exageraciones y destinado a aquellos comportamientos que queremos aumentar (si algo ya lo está haciendo bien, no es necesario que se lo recordemos continuamente).

10) Valorar sus opiniones

Sus opiniones e ideas deben ser escuchadas. Debe notar que lo estamos escuchando. Podemos estar de acuerdo o no, pero al menos debemos tomarlas en consideración; él debe saber que se le tiene en cuenta.

11) Hacer que se sienta un miembro importante de la familia y del grupo

Los hijos son miembros importantes de la familia, y se debe notar escuchándoles, haciéndoles participar en las decisiones, pidiendo su opinión, valorando sus aportaciones, …

12) Comunicación fluida

Una buena comunicación es fundamental. Debemos encontrar tiempo para hablar con ellos, no para interrogarlos ni controlarlos, sino para mantener conversaciones amigables sobre temas de interés común. Recuerda, eres su madre o padre, no su amigo/a.

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