22 / 07 / 2017

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Hitos madurativos de la alimentación del cuarto al séptimo mes

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LA ALIMENTACIÓN DE LOS CUATRO A LOS SIETE MESESHitos madurativos de la alimentación del cuarto al séptimo mes

A los cuatro meses la dieta de un bebé debe consistir en leche, que puede estar enriquecida con vitaminas o hierro si tu pediatra así lo recomienda. Sin embargo, entre los cuatro y los siete meses, se pueden empezar a introducir los sólidos. Algunos bebés ya están preparados para ingerir sólidos con sólo tres meses de edad, pero la mayoría todavía no han perdido el reflejo que les hace sacar la lengua cuando sele mete algo en la boca. Debido a ello, un lactante  de pocos meses empujará la lengua contra la cuchara. La mayoría de bebés pierden este reflejo al cumplir cuatro meses. Coincidentemente, las necesidades energéticas de un bebé aumentan alrededor de los cuatro meses, por lo que se puede empezar a introducir sólidos en su dieta.

Podrás empezar a introducir los alimentos solidos en la toma que os vaya mejor tanto a tí como a tu hijo. De todos modos, recuerda que, conforme tu hijo vaya haciéndose mayor, querrá comer con el resto de la familia. Para evitar que se atragante, asegúrate de que está sentado bien derecho. Si llora o se resiste cuando intentas meterle comida en la boca, no lo fuerces. Es más importante que ambos disfrutéis durante las comidas que el hecho de introducir los sólidos en una fecha específica. Vuelve a darle el pecho durante una o dos semanas y después vuelve a intentarlo de nuevo.

Utiliza siempre una cuchara para darle alimentos sólidos a tu hijo, a menos que, bajo prescripción médica, tenga que espesar la leche porque presenta reflujo gastroesofágico (tendencia a expulsar el contenido del estómago). Algunos padres intentan introducir los alimentos sólidos en el biberón, pero alimentando a un bebé de este modo es fácil que aumente el alimento consumido en cada toma. Además, es importante que tu hijo se habitúe al rito de las comidas: sentarse bien derecho, coger el alimento de la cuchara con la boca, descansar entre cucharada y cucharada y parar cuando se sienta lleno.

Hasta las cucharitas estándar para bebés pueden ser demasiado anchas para un bebé de esta edad, pero una cucharita de café pequeña puede servir.

Empieza ofreciéndolLA ALIMENTACIÓN DE LOS CUATRO A LOS SIETE MESES 1e media cucharadita o menos (un cuarto de una cucharita de postre) y ve hablándole durante todo el proceso (“- Mmmmm, qué rico está). Probablemente la primera y la segunda vez tu hijo no sabrá qué hacer. Puede parecer confundido o molesto, arrugar la nariz, empezar a darle vueltas a la comida dentro de la boca o rechazarla por completo.

Una forma de facilitar esta transición a los alimentos sólidos consiste en darle primero un poco de leche, después medias cucharaditas de papilla y acabar con un poco más de leche.

Por mucho que te esfuerces, la mayor parte de las papillas que le des a tu hijo están predestinadas a salírsele de la boca, manchándole la cara y el babero. Por ello, deberás empezar dándole muy poca cantidad de alimento e ir incrementando las dosis hasta que se acostumbre.

El primer alimento sólido que toman la mayoría de los bebés son las papillas de cereales sin gluten, primero de arroz, y después de avena y cebada. Generalmente es mejor introducir el trigo y otros cereales más adelante, puesto que pueden provocar reacciones alérgicas en muchos bebés de pocos meses.

LA ALIMENTACIÓN DE LOS CUATRO A LOS SIETE MESES 3También puedes darle papillas de cereales variados, sean listas para usar o en copos, en cuyo caso tendrás que mezclarlas con leche o con agua. Los productos ya preparados son muy cómodos, pero los que se venden en copos suelen llevar más hierro y su consistencia puede modificarse en función de las necesidades de cada bebé. Independientemente de la papilla concreta que acabes eligiendo, asegúrate de que es un producto para bebés de la edad de tu hijo. Así tendrás la certeza de que contiene los nutrientes que necesita.

En cuanto tu hijo acepte los cereales, podrás empezar a introducir otros alimentos. Un orden posible es el siguiente: verduras tamizadas (exceptuando el maiz, muy difícil de digerir para muchos lactantes de menos de seis meses), fruta y carne. Introduce solamente un alimento nuevo cada vez, y espera dos o tres días hasta introducir el siguiente. Cada vez que introduzcas un alimento nuevo presta atención a posibles reacciones alérgicas, como diarreas, erupciones o vómitos. Si detectas algunas de estas reacciones, elimina el alimento sospechoso de la dieta del bebé e informa al pediatra. En el plazo de dos o tres meses, la dieta de tu hijo deberá incluir leche (materna o artificial), cereales, verduras, carne y fruta, y deberá hacer tres tomas diarias. Pusto que los huevos provocan alérgias con bastante frecuencia, suelen ser el último alimento que se introduce en la dieta.

En cuanto tu hijo sepa aguaLA ALIMENTACIÓN DE LOS CUATRO A LOS SIETE MESES 2ntarse bien mientras está sentado, puedes empezar a darle alimentos que se pueden comer con las manos. Asegúrate de que todo lo que se le da es blando, fácil de tragar y que se desahace en trocitos pequeños con los que no podría atragantarse. Judías verdes, guisantes y patatas cortadas a rodajitas, o trozos pequeños de galletas son buenos ejemplos. No le des a esta edad aliementos que exijan masticar.

En cada una de las tres comidas diarias, tu hijo debería ingerir unos 125 gr de alimentos tritutrados para bebés. (Puesto que los alimentos enlatados para adultos suelen contener sales y conservantes, no se le deben dar).

En este momento también puedes introducir el zumo. De todos modos, puesto que muchos bebés de pocos meses son sensibles al zumo de naranja, es mejor retrazar su introducción, así como la de otros cítricos, hasta el sexto mes. Los zumos de frutas pueden hacer que las heces se vuelvan ácidas e irriten la piel del bebé. Esto puede provocar erupciones de un rojo intenso y que pueden dolerle bastante al limpiarle la zona cubierta por el pañal. Dejar la zona afectada en contacto con el aire y aplicar una pomada protectora sule bastar para curar la erupción, pero tambien es recomendable reducir la cantidad de fruta y/o zumo ingeridos durante cierto tiempo.

LA ALIMENTACIÓN DE LOS CUATRO A LOS SIETE MESES 4Si tu hijo parece tener sed entre comidas, dále leche (sea materna o preparada). Durante los meses más calurosos, tomar entre 50 y 120 cc de agua o leche que pueda ayudarle a hidratarse.

¿Y si prefieres darle a tu hijo alimentos frescos? En tal caso, utiliza una batidora o una picadora o corta a trocitos y aplasta bien los alimentos con un tenedor. Todo lo que le des a tu hijo debe ser blando y no se le debe añadir sal. La verduras frescar hervidas o la compota de frutas son muy fáciles de preparar, pero no prepares remolacha, nabos, zanahorias o espinacas (en algunas zonas, estas verduras contienen importantes cantidades de nitrato) mejor cómpralas a un fabricante de alimentos para bebés, ellos sí pueden controlar la cantidad de nitratos. Aunque puedes darle a tu hijo plátanos frescos chafados, deberás hervir todas las demás frutas hasta que sean lo suficientemente blandas. Mete en la nevera todos los alimentos preparados que no se vayan a consumir inmediatamente. A diferencia de los que ocurre con los productos comerciales, los alimentos que tu prepares pueden contener bacterias, por lo que se estropearán antes.

LA ALIMENTACIÓN DE LOS CUATRO A LOS SIETE MESES 6Cuando tu hijo tenga seis o siete meses, se sentará lo suficientemente bien como para que pueda comer sentado en una trona durante las comidas. Para que esté más cómodo, es recomendable cubrir el sillín de la trona con un cojín extraíble. Éste deberá ser lavable, para que se puedan limpiar los restos de comida que se acumularán sobre él. Así mismo a la hora de comprar la trona, elije  una con bandeja extraíble y asegúrate de que los cantos de la bandeja sobresalen un poco. De este modo, los platos o comidas no podrán resbalar “accidentalmente” en las tomas más tumultuosas. Además, una bandeja extraíble puede llevarse directamente al fregadero, donde podrás lavarla con facilidad, un rasgo que valorarás mucho durante los próximos meses.

Conforme vaya aumentando el abanico de alimentos incluidos en la dieta de tu hijo y éste empiece a comer solo con regularidad, comenta sus necesidades nutricionales con el pediatra. Diferentes investigaciones indican que la obesidad en la etapa adulta tiene un importante componente hereditario, pero si tu hijo adquiere unos hábios alimentarios inadecuados podría tener problemas de salud.

LA ALIMENTACIÓN DE LOS CUATRO A LOS SIETE MESES 5El pediatra será quien te diga si tu hijo está sobrealimentado, no come lo suficiente o come demasiada cantidad de algunos alimentos indecuados. Si tú te familarizas con el contenidos calórico y nutricional de los alimentos que come tu hijo, podrás estar más segura/o de que está siguiendo una dieta equilibrada. Fíjate tambien en los hábitos alimentarios de los demás miembros de la familia. Puesto que tu hijo cada vez irá “picando” más alimentos de la comida familiar que se sirven en la mesa, imitará la forma en que vosotros coméis. Por el bien de tu hijo, reduce al mínimo el uso de la sal.

¿Y si te preocupa que tu bebé ya pese demasiado? Sigue las recomendaciones del pediatra antes de introducir un cambio en la dieta de tu hijo. Durante estos meses tu hijo necesita una proporción equilibrada de grasas, hidratos de carbono y proteínas. Por lo tanto, no es recomendable darle leche desnatada a un niño de esta edad. Probablemente será mejor que reduzcas la cantidad de alimentos consunidos, asegurándote de que tu hijo sigue ingiriendo toda la cantidad de nuitrientes que necesita.

En cuanto empieces a darle alimentos sólidos, sus heces se volverán más duras y cambiarán de color. Debido a los azúcares y grasas contenidos en los sólidos, también olerán más fuerte. Los guisantes y otras verduras pueden teñir las heces de un verde intenso; las remolachas pueden hacerlo de rojo. (Las remolachas a veces tiñen también la orina de rojo). Si no cuelas los alimentos antes de dárselos a tu hijo, sus heces pueden contener partículas de comida no digerida. Todo esto es completamente normal. El sistema digestivo de tu hijo todavía está inmaduro y tendrá que pasar un cierto tiempo para que pueda procesar completamente todos los alimentos. De todos modos, si las heces son muy blancas, e incluso acuosas o están llenas de mucosidades, podría significar que su tracto digestivo está irritado. En tal caso deberás acudir al pediatra para saber si tu hijo tiene algún problema digestivo.

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