20 / 07 / 2017

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Estudios sobre el apego

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ESTUDIOS SOBRE EL APEGODiferentes escritores enfatizan la importancia para el niño de formar apegos seguros con sus cuidadores.

La seguridad que ofrecen los padres y/o cuidadores fomentará la confianza, el nivel de extroversión y el establecimiento de relaciones seguras durante la vida adulta. (Bowlby 1969; Garbarino 1999) .

Se ha creído comúnmente que la madre es automáticamente considerada como la figura de apego principal. Bowlby sostiene que esto no es necesariamente así. Señala que si bien es, “… habitual para la madre natural del niño ser su figura de apego principal … es evidente que quien el niño selecciona como su figura de apego principal es quien se preocupa por él y le dota de seguridad y confort y en la composición del hogar en el que vive ” (1969) .

Bowlby desafía una conceptualización exclusivamente determinada biológicamente de la figura de apego y se centra en la calidad de la conexión que se establece con el niño. Señala que algunas madres que estaban disponibles todo el día no fueron sensibles a las necesidades de sus hijos, mientras que algunos padres que no estaban disponibles con frecuencia interactúaban intensamente con ellos. En tales familias (Schaeffer y Emerson) un niño tiende a apegarse al padre con más intensidad que a la madre“. (Bowlby 1969).

La importancia de la figura de apego principal se desarrolla más por Biller (1993), quien señaló que los niños con apego seguro muestran aproximadamente igual apego a ambos padres, y son niños más adaptables socialmente y cognitivamente más avanzados.

Garbarino (1999) hace hincapié en la importancia del padre. Afirma que “el apego es uno de los pilares fundamentales en el proceso de desarrollo emocional y que cuando estos no están garantizados los niños tienen problemas para aprender los fundamentos de la empatía, la simpatía y cariño”. Además los niños que crecen sin un padre “presentan más riesgo de bajo rendimiento escolar, baja participación en la fuerza laboral, una maternidad más temprana y conductas delictivas” (Cabrera y Peters 2000) y tienen el doble de probabilidades de ser encarcelados (Cabrera y Peters 2000 , Garbarino 1999, Popenoe 1996).

Los estudios sobre la vinculación indican que los padres que tienen la oportunidad y la voluntad de formar relaciones sólidas con sus hijos pueden disfrutar de un mayor nivel de crecimiento personal y emocional.

Los padres también refirieron otras recompensas de ser padre: aumento de la autoestima, una nueva dimensión a la vida, nuevos placeres, poderosas sensaciones de proteccionismo, el descubrimiento de una vertiente espontánea amante de la diversión en sí misma y un sentido de propósito, significado y cumplimiento. (Russell 1999).

Este aumento en el crecimiento personal y emocional para los padres se refleja en los beneficios para el niño. Biller (1993) señala que “la paternidad efectiva aumenta las posibilidades de desarrollar una imagen positiva del cuerpo, una correcta autoestima, mayor autocontrol y mejor competencia intelectual y social.”

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