21 / 08 / 2018

suscríbete: Entradas | Comentarios

share this article on delicious Comparte este artículo en Facebook Comparte este artículo en Twitter Comparte este artículo en Linkedin

Convivir con un TND

0 comentarios

CONVIVIR CON EL TND TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTEPara convivir con un niño que presenta Trastorno Negativista Desafiante hay tres factores básicos a tener en cuenta:

La aceptación de límites y normas, las demandas de atención y la tolerancia a la frustración.

1.- La aceptación de límites y normas

La manera más apropiada para el establecimiento de normas es:

– Procura dar un número “racional” de órdenes al día.

– Sé amable en el tono y en lo que se le pide.

– Sé claro y conciso, deja claro qué se le está diciendo y qué debe hacer.

– No plantees una orden a modo de pregunta ya que lo más probable es que obtengas un no como respuesta. Si el niño está jugando en el parque con sus amigos y os tenéis que marchar, no le digas: ” – ¿ Nos vamos a casa?”, porque lo normal es que te diga que no y estarás dando pie a una nueva confrontación.

– Para que entienda y escuche bien las normas debes obtener su atención, que te mire a los ojos, haz que repita con sus palabras la orden dada.

– Cada vez que des una orden, asegúrate de que lo entiende y lo cumple.

– Conviértelo en un juego, usa el cronómetro, propón ganar puntos …

– Supervisa el cumplimiento de las órdenes.

– Elogia la conducta esperada.

Si no hace lo que se le pide, aplica consecuencias negativas:

  • Utiliza el tiempo límite de respuesta. Da de 5 a 10 segundos para que haga lo que le ha pedido y si no lo hace transcurrido este tiempo, plantéale las consecuencias. Ej. “- Si no acabas tus tareas, no saldrás al parque”.
  • En función de la edad, utiliza la técnica del tiempo fuera (time out): déjalo solo (supervisa su seguridad) en “el rincón para pensar”, o envíalo a su habitación durante unos minutos (un minuto por año).
  • Sobrecorrección: que practique, de forma repetida, lo que tiene que hacer bien. Es una técnica muy útil en conductas irritantes, nocivas o desagradables. Se usa para reparar el daño que ha causado y luego practicar la manera correcta de actuar. Para su aplicación, es importante ignorar llantos y rabietas y ser firme hasta el final. Es muy importante mantener la calma y no mostrar enojo ante el niño; queremos que mejore la conducta y le vamos a enseñar.

Pasos:

1. Obliga al niño a reparar o corregir el daño social o físico (pedir disculpas por morder, romper, pintar algo …)

2. Obliga a practicar el comportamiento adecuado y repetirlo varias veces.

3. Si no accede, ayúdalo a hacer la conducta guiándolo con la mano.

4. Elogia la obediencia.

5. Elogia las conductas “correctas”.

2.- Las demandas de atención

El niño que presenta este trastorno pide una atención excesiva, por lo que sería conveniente seguir los siguientes consejos para evitar este exceso:

– No prestes atención cuando su conducta sea inadecuada o cuando él lo exija. Debe aprender a ser atendido cuando el adulto pueda y no cuando él quiera.

Si insiste en su llamada de atención, ignora las peticiones. Se pueden seguir las siguientes pautas:

– Cuando esté manteniendo una conducta adecuada, préstale atención y refuerza con elogios o muestras de afecto estas conductas.

– Hazle caso cuando no lo pida de forma “adecuada”.

– Refuerza conductas autónomas y responsables.

– Piensa en los aspectos positivos del niño y díselo con frecuencia, de esta manera fomentarás en él una correcta autoestima.

– Durante el día, dale un tiempo de atención concreto (tiempo exclusivo), busca unos minutos en los que puedas estar a solas con él, sin distracciones o hermanos, y haz algo que le guste o charla sobre lo que habéis hecho durante el día, jeuga con él, …

– Cuando interrumpa conversaciones entre adultos, dale un aviso de que le atenderás más tarde porque estás ocupado, enséñale a interrumpir de forma adecuada: “Perdón, disculpa, pero necesito …”

3.- La baja tolerancia a la frustración

Otra característica en la conducta de estos niños es la baja tolerancia a la frustración, o lo que es lo mismo, no aceptan un no por respuesta. Ante estas conductas procura seguir las siguientes pautas:

- Muchas veces se le dice no ante cualquier demanda, en ocasiones ese no, que para el adulto puede significar “ahora no, quizás más tarde “, el niño lo puede vivir como un “no rotundo, sin posibilidades”, por lo que antes de responder a su petición, ten preparada posibles respuestas. Anticípate.

– No respondas con preguntas.

– No justifiques, ni debatas sobre peticiones, ya que lo único que se favorece es la discusión y al enfrentamiento. Mejor da una respuesta simple y clara. Procura ser asertivo.

– Ignora las protestas del niño.

– Hay que ser firmes y constantes en las respuestas que se da a los niños, porque de alguna manera, están midiendo a
sus padres: “Quiero ver hasta dónde es capaz de llegar “. Al principio cuesta, pero si los padres son constantes y las
muestras de que no se va a ceder son claras, los niños acaban haciendo lo que se les dice.

– Avísale de que si se mantiene en la conducta tendrá 3 avisos y que, si al tercer aviso no realiza la conducta que se le pide, perderá algún privilegio.

– Refuerza las conductas empáticas y de cooperación.

– Considera que es un trastorno que puede tener diferentes grados de afectación y que, con frecuencia, va asociado a otros trastornos (de atención y del aprendizaje) por lo que la relación de la familia con la escuela será decisiva para seguir la evolución de las conductas y adoptar medidas terapéuticas adecuadas.

Si te ha gustado este artículo, te pueden interesar estos:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


seis × = 18

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>