23 / 05 / 2018

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Ayudar a un niño con SAF

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AYUDAR A UN NIÑO CON SAF¿Qué podemos hacer en el día a día para ayudar a un niño con SAF (Síndrome Alcohólico Fetal)?

Los problemas más comunes que presentan los niños con SAF en la escuela incluyen: no prestar atención; dejar las tareas incompletas; no comportarse bien con sus compañeros; mostrarse disruptivo; desobedecer las reglas y presentar un importante absentismo escolar.

En el día a día de un niño con SAF procura:

  • Presentarle la información en segmentos cortos.
  • Utiliza la información multisensorial, ya que esto fortalece la información presentada y ayuda a la recuperación de la información.
  • Utiliza señales visuales con información oral, junto con gestos e inflexiones de voz.
  • Fija la información del aprendizaje anterior tanto como sea posible. Utiliza recordatorios visuales, sonoros, táctiles.
  • Utiliza información visual para explicar los procesos, las causas, las consecuencias. Lo que va en primer lugar, lo que va en segundo lugar, etc.
  • Fomenta actividades y/o juegos que faciliten la representación mental (por ejemplo, cerrar los ojos y crear una colorida imagen visual).
  • Utiliza grabaciones que pueda escuchar repetidamente.
  • Los niños con SAF requieren mucha repetición del material de la información que debe ser aprendida, con frecuentes ensayos en una variedad de entornos y usando un enfoque multisensorial. La incapacidad para recuperar información aprendida resulta muy frustrante para los padres y educadores.
  • Utiliza “tarjetas personales” con palabras o imágenes para recordar tareas, actividades, señalar los minutos restantes para iniciar o finalizar, etc.
  • Muestra los pasos que componen una tarea, ayúdate de gestos, dibujos, sonidos, olores,….
  • Inicia una parte de la secuencia que pretendes que aprenda y deja que él/ella lo acabe.
  • Proporciona líneas numéricas individuales, alfabeto, días de la semana o calendario, ya sea en un cuaderno o en el escritorio.
  • Proporciona una secuencia de actividades diarias, semanales y mensuales para que tenga un recordatorio.
  • Recuerda: repetir, repetir, repetir, prueba, prueba, prueba.

Planifica el paso de una actividad a otra

La transición entre las actividades puede ser un tiempo de gran estrés, a menos que se planifique por adelantado.

  • Marca cuándo se debe terminar una actividad.
  • Toca el hombro o codo; junto con la orden verbal, por ejemplo: “el rompecabezas tiene que ser completado en cuatro minutos”, acompaña la orden con alguna tarjeta visual y sostén cuatro dedos; haz que él/ella sostenga cuatro dedos; y utiliza un temporizador para los cuatro minutos.
  • Puedes tener un mensaje grabado disponible en una grabadora para proporcionar una cuenta regresiva tranquila.
  • La música calmante también ha mostrado ser eficaz.
  • Proporciona información positiva:  “Me gusta la forma en que estás terminando lo que haces. Comenzaremos la próxima actividad cuando el tiempo llegue a aquí”. La próxima actividad debe estar a la vista y fácilmente disponible.

Cuando haya transcurrido el tiempo, procura que sea ella/él quien cierre o finalice la actividad, que experimente el autocontrol.  Se pueden incorporar varias técnicas que utilizan varios sentidos: marcar la actividad en un gráfico de la actividad; coger la tarjeta de la foto de la actividad y ponerla en el bolsillo de actividades terminadas… La misma rutina debe ser seguida sistemáticamente cada día.

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